Jon Ikazategi en Google + Como es un amplificador de guitarra | Servicio técnico de amplificadores y equipos de audio

Como es un amplificador de guitarra 0

Posted on 25, diciembre 2012

in Category AMPLIFICADOR GUITARRA, ARTICULOS, VÁLVULAS


Como es un amplificador de guitarra/valvulas 2 articulos amplificador guitarra

El mundo de la válvula suele estar lleno de incógnitas. Conocer el funcionamiento de un sistema de amplificación con cierta profundidad es algo muy interesante para el músico. Haciendo una analogía, sería algo así como que un piloto de carreras debe conocer en cierta medida la mecánica de su coche. Al músico, el hecho de conocer su sistema de amplificación le permitirá conocer su mantenimiento, sus posibles problemas, cómo darle un buen uso y cuidar su equipo, cómo solucionar las posibles carencias, cómo conseguir que suene mejor y, llegado el caso, cómo elegir y valorar lo que ofrece un amplificador.

¿Por qué válvulas?

Hace unos años, los equipos valvulares eran realmente caros y al alcance de no muchos bolsillos, pero hoy en día hay gran cantidad de equipos a válvulas muy asequibles. Sin embargo, no por ser a válvulas son necesariamente mejor. Es más, muchos equipos a válvulas económicos presentan carencias constructivas importantes, componentes de poca calidad que, en definitiva, hacen que el sonido no sea el mejor.

Los equipos a válvulas son caros, pesan más, son menos versátiles y presentan un mantenimiento caro en comparación con otros equipos a transistores o de tecnología digital. Sin embargo, tienen cierta “magia” que hace que la mayoría de músicos y profesionales se decanten por ellos. Poseen una dinámica y presencia en directo que realmente no se consigue con equipos digitales, por muy buenas que sean las simulaciones.

Sin entrar en demasiados tecnicismos, la realidad es que sean cuales sean las ventajas e inconvenientes, suenan mejor, y la mayoría de los músicos los prefieren. Así, vamos a destripar las partes de un amplificador para conocerlas un poco más en profundidad.

¿Combo, cabezal/pantalla o rack?

Éstas son las tres formas típicas en las que podemos encontrar un equipo de amplificación. Una ventaja que presentan los equipos en rack sobre los equipos en formato combo o cabezal y pantalla, es que permiten elegir por separado el previo y la etapa de potencia, y por supuesto la caja de altavoces que se vaya a usar. Esto hace que se pueda usar, por ejemplo, un previo Mesa Boogie con una etapa de potencia Marshall, o viceversa. Las ventajas de este sistema son evidentes: puedes elegir por separado y, por tanto, personalizar más tu equipo y tu sonido.

En los equipos en formato combo o cabezal/pantalla, no puedes elegir el previo y la etapa de potencia por separado, por lo que se reducen las posibilidades de personalización. En el caso de los combos es más acusado, puesto que tampoco puedes elegir el altavoz o altavoces por los que se proyectará tu sonido.

Sin embargo, los equipos en formato combo suelen presentar una filosofía orientada a la comodidad. Su transporte es menos tedioso que el de una pantalla y cabezal y sacrifican algunos aspectos para favorecer el transporte, espacio, tamaño y el tener un “todo en uno” (algunos combos tienen además reverb o vibrato incluido), y esto no es poco si sueles dar conciertos habitualmente.

Por otro lado, los equipos a válvulas en formato combo son más delicados. Las válvulas, en el interior, cuentan con una estructura metálica ensamblada mecánicamente, que además está sometida a unas temperaturas de funcionamiento altas (en algunos modelos de válvulas hasta 300ºC), lo que hace que esa estructura se dilate y se contraiga. Este hecho hace que sean especialmente delicadas a golpes y vibraciones cuando están calientes. Así, en los combos, la propia vibración de los altavoces se trasmite a través del mueble, y el chasis a la válvula, acortando su vida.

¿Cómo es mi amplificador?

El amplificador a válvulas cuenta con diferentes partes, y todas ellas contribuyen al resultado final. Además, la calidad de sus componentes es crítica en cada una de ellas. Lógicamente, el precio también lo es para los fabricantes, y es común ver amplificadores que no llevan los mejores componentes. En el taller, solemos recibir clientes que buscan mejorar sus equipos cambiando simplemente ciertos componentes importantes por otros de más calidad.

Previo

El previo es la parte donde se procesa la señal para adaptarla de la guitarra a la etapa de potencia, implementar el circuito de loop de efectos, si lo lleva, y modelar la señal: distorsionar, ecualizar, añadir reverb, vibrato…

Los amplificadores más básicos cuentan con una o dos etapas de ganancia (una válvula de previo 12AX7 cuenta con dos tríodos, esto es, con dos etapas amplificadoras) en el previo. Otros equipos más complejos pueden contar con hasta cuatro o cinco válvulas de previo y, si los equipos cuentan con más de un previo, pueden tener más.

La señal de una guitarra va de los 100mv en pastillas en formato single y de baja salida, hasta los 400 ó 500mv de las pastillas dobles de más salida. A este nivel de señal se le conoce como señal de instrumento (-20dbs). Las etapas de potencia necesitan ser atacadas con señales más grandes denominadas señal de línea (0dbs). El previo se encarga de esto con la primera etapa amplificadora (1ª válvula), y por eso esa válvula es crítica en el amplificador. Esta válvula trabaja con bastante cantidad de ganancia y, por lo tanto, es especialmente sensible a perturbaciones exteriores, por eso es muy importante que esté en perfectas condiciones y, si es posible, cubierta por un tubo metálico a modo de apantallamiento.

En el previo, las siguientes válvulas (en el caso de haberlas) se encargan de distorsionar o implementar el circuito de ecualización, vibrato, reverb o loop de efectos.

La distorsión es un elemento de vital importancia, sobre todo en amplificadores de guitarra. Debemos diferenciar entre dos conceptos totalmente diferentes: la distorsión como efecto y la distorsión armónica inherente al amplificador.

La distorsión como efecto se conoce al recorte de la señal del instrumento. Cuanto más se recorta la señal, más distorsión escuchamos. Esto se puede conseguir poniendo en serie varias etapas de amplificación en serie con ganancias altas de forma que, al intentar amplificar la válvula mas allá de sus límites, recorte la señal (distorsión en amplificadores “todo a válvulas”). Este tipo de distorsiones suelen ser cremosas y cálidas. Otra forma puede ser usar diodos que recorten la señal cuando supera cierto valor. Este recorte es más seco y rápido que el de las válvulas, y su sonido es más áspero. Generalmente se suele decir que este tipo de recorte es de menor calidad.

La distorsión armónica se produce cuando la señal que entra al amplificador no es igual a la que sale de él. Podríamos decir que cualquier elemento no lineal produce una distorsión armónica determinada. Esta distorsión consiste en la adición a la frecuencia fundamental de una serie de armónicos. En un sistema de alta fidelidad, es importante que la distorsión armónica sea baja (para que la señal se amplifique lo más fielmente posible a la señal original), pero en un amplificador de instrumentos, esto no es algo crítico. Es más, es algo que se busca. En el previo, se genera una distorsión armónica determinada, y cuantas más etapas tenga, más distorsión se genera. El propio efecto de distorsión genera asimismo distorsión armónica y, en función del tipo de armónicos que se añaden (pares o impares) y de la amplitud de los armónicos, el sonido resultante variará haciéndose más o menos atractivo.

Entiendo que el concepto es algo lioso, pero importante de conocer. Esos armónicos (que se miden con el parámetro de distorsión armónica) ¡son los que hacen que los amplificadores a válvulas sean más cálidos y tengan más incondicionales que los amplificadores a transistores!

Las válvulas que suelen encontrarse en los previos son las 12AX7 (también se pueden encontrar numeradas como ECC83 ó 7025, según su procedencia), 12AT7 (ECC81) Y 12AU7 (ECC82), aunque es la 12AX7 la más utilizada. Usar buenas válvulas en el previo es importante, y en ello va nuestro sonido. Es crítico que la primera válvula sea de buena calidad y, a ser posible, de bajo ruido, para que nuestro amplificador tenga la mejor respuesta posible. Las hay de muchos precios diferentes, en función de su construcción. Sin atender a marcas, es importante que sean de calidad y robustas (lo mejor es que un buen técnico te aconseje). Con el uso, estas válvulas se desgastan, pudiendo llegar a volverse microfónicas. Esto es, que el desgaste de la válvula hace que se produzcan acoples o pitidos muy molestos. Por eso, de todo el previo, ésta es la válvula a la que más atención hay que prestar. Muchas veces, en el taller nos preguntan por qué una válvula luce o se ilumina más que otra; esto es totalmente normal (unas tienen el filamento más a la vista que otras), y es raro (aunque a veces pasa) que una válvula de previo se funda o rompa el filamento, ya que éste tiene una vida estimada ocho o nueve veces superior a la de la válvula.

Otro de los componentes críticos en los previos son los condensadores de paso de señal. Para aislar las diferentes etapas de amplificación de las que se compone un previo, usamos condensadores, y la señal forzosamente pasa por ellos. Así, su calidad y construcción son claves en el tono de nuestro amplificador. Muchas marcas, con el objetivo de ahorrar costes, emplean condensadores baratos, y esto afecta a la calidad tonal del amplificador. Es habitual ver en marcas punteras componentes que cumplen, aunque no sean la mejor opción. En principio, y sin entrar en muchos detalles técnicos (que darían para un articulo entero), podemos decir que hay que evitar totalmente los cerámicos y de tántalo en circuitos de audio. Una buena elección de condensadores para el amplificador sería de polipropileno, como los Organe Drop de Sprage o los clásicos Mustard de Mullard/Philips. Para valores pequeños, una buena elección pueden ser condensadores de Silver/Mica. Aun así, hay otros condensadores, como los MKT, que también son adecuados para audio, y suelen ser más económicos. También existen otros más especiales (generalmente también más caros). Por ejemplo, los de dieléctrico de aceite o los de teflón, cada uno con sus características tonales. Hay un catálogo verdaderamente extenso sobre condensadores. Sus precios pueden variar desde unos poco céntimos hasta 6 u 8 € por condensador, o incluso más, de ahí que sea un elemento en el que las compañías pueden ahorrar -y ahorran- bastante dinero. Unos condensadores tipo OrangeDrop pueden andar entre 1,5€ y 4,5€ dependiendo de su capacidad, y son una excelente opción si se desea modificar el amplificador para conseguir un mejor tono.

El mes que viene seguiremos destripando el resto de partes del amplificador: fuente de alimentación, etapa de potencia, ajuste de bias… También hablaremos sobre componentes y calidades que nos podemos encontrar, tipos de válvulas de potencia, rectificadoras…

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